Y
CORRIÓ LA SANGRE POR LAS CALLES DE CÁCERES
CCXXXIII
Cáceres
Aquel maldito
mes de julio de 1936
Crónica
desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra.
Según nos
cuenta el historiador señor Hinojosa de la Asociación Memorial en el Cementerio
de Cáceres , y cuyo objetivo es el reconocimiento y homenaje público de las
victimas republicanas de la Guerra Civil y el franquismo que, provenientes de
la cárcel vieja de Cáceres, y en el cementerio Virgen de la Montaña de la villa
cacerense, hay enterrados en una fosa común alrededor de 300 personas, aun por
rescatar, para poder acceder a esta fosa hay que trasladar los árboles que
junto al lugar se levantan, donde existen al menos esa es la creencia entre 250
y 300 represaliados por la barbarie de los golpistas, se cree que las raíces de
estos árboles pueden estar dañando la fosa común.
(AMECECA-José
Hinojosa 11/03/23)
Y sucedió
que en este país todos se vieron obligados a jugar a un juego terrible, unos como peones otros
como reyes, los de siempre. A los que no les importaba el número de peones a
sacrificar en aquella macabra partida.
(@AgustinBotines)
En España
lo mejor es el Pueblo. Siempre ha sido lo mismo, en los trances duros los
señoritos invocan la patria y la venden, el pueblo no la nombra siquiera, pero
la compra con su sangre y la salva.
(Antonio
Machado)
.
En
apenas tres años aquel terrorífico juego de barbarie, dejó al menos
600.000 muertos, por la mezcolanza de patrias, banderas, religión, para y en su
nombre sembrar la noche en la tierra Española, una noche eterna que
tuvieron que pasar cuarenta años para empezar a clarear y en la que
todavía está en la penumbra del alba, de esas muertes 300.000 fueron en
combate, 200.000 ejecutados, 50.000 por parte de los republicanos y 6.800
curas, por los fascistas 130-140.000 ejecutados, hasta los años 50 la represión
de franco se llevó entre 30-40.000 personas 2173 guerrilleros del maquis
y 300 de las fuerzas armadas en la represión contra estos, más un numero enorme
de desaparecidos, víctimas de la barbarie también fueron los familiares de todo
desafecto al régimen del caudillo, ¡malditos sean todo los que en nombre de una
religión y una bandera siembran el terror¡.
(Agustín
Díaz Fernández)
AQUEL
MALDITO MES DE JULIO EN CÁCERES
El arte
supremo de la guerra es someter al enemigo sin luchar (Sun Tzu)
En la
guerra no hay ganadores.
Solo los
muertos conocen el final de la guerra.
En
Cáceres aquel horrible y terrible verano del 1.936 , los sediciosos no
permanecieron ajenos la guarnición e Cacereña a la actividad conspiradora desde
el mes de abril de 1.936 comenzaron las primeras iniciativas golpistas, todo de
conformidad con las consignas que se recibieron de los mandos que desde
Valladolid coordinaban, sede de la VII división orgánica a la que pertenecía la
provincia de Cáceres, se encargaron de poner a punto los preparativos el
comandante Joaquín González Martin y los capitanes Francisco Visedo
Moreno y Alfonso Pérez Viñeta destina dos n el regimiento de Argel nº27 de
guarnición en Cáceres.
Contactaron
también con la comandancia de la Guardia Civil donde el comandante
Fernando Vázquez y el capitán Luis Deozal, se convirtieron en activos difusores
de la conspiración, en cuanto al cuerpo de los Guardia de asalto mantuvieron la
confusión hasta el último momento, mientras su mando el capitán Leno Piricat
era fiel a la republica otros mandos del cuerpo estaban al corriente de la
conspiración.
Todo lo
contrario pasó en Falange, estos locos asesinos apoyaron el golpe desde el
minuto uno de conocer sus planes siendo el principal cabecilla el jefe
provincial José Luna Meléndez, estando ya retirado por la república se
reintegró en la falange donde tuvo un destacado papel en la represión, durante
la contienda tuvo un fuerte poder autónomo como jefe territorial de
Extremadura, cometiendo todas las fechorías y asesinatos que se le pasaron por
los huevos, a finales de 1.939 fue designado miembro del consejo nacional
de FET y de las JONS, durante esa época se destacó como un falangista exaltado,
ocupando puestos de relevancia en 1,942 fue destituido y caído en
desgracia aunque por los servicios prestados a este animal mantuvieron como
procurador en cortes hasta
1,960.
Durante
el mes de mayo del 36 se mantuvieron los contactos, visitando Cáceres el
Capitán Eloy de la Pisa Bedoya que tras contactar con los coordinadores de la
sublevación como los militares Linos Lage, López Hidalgo arguelles, entre otros
e informado José Puente Ruiz, jefe del Batallón de ametralladoras de Plasencia
poniendo a punto el mecanismo en los principales núcleos urbanos de la
provincia, que tendría su culminación en Julio.
El 18 de
julio de 1.936 se caracteriza en Cáceres por la ausencia de noticias acerca del
alcance de la sublevación, ya atardecido corre el rumor de que Queipo de
Llano había sublevado Sevilla, cuando las noticias oficiales se
confirmaron la noticia provoco gran excitación y más cuando el
ejecutivo solicito con urgencias el envío de refuerzos , saliendo de Cáceres
con destino a la capital de España una compañía de Guardias de Asalto, el
movimiento de tropas no pasó desapercibido por la ciudadanía que pese a la
ausencia de información, los seguidores el frente popular y algunos paisanos
más se movilizaron y pidieron armas al gobernador civil Miguel Canales ,
petición que denegó de acuerdo con las instrucciones del ejecutivo republicano.
Dos actos
públicos están programados para el Domingo 19 de Julio en la capital cacereña,
un referéndum sobre la petición de un préstamo para sufragar los gastos de
abastecimiento de agua, el otro era la primera conferencia provincial de
partido comunista P.C., la celebración de estos eventos no varió sin embargo
los planes de los sediciosos cacereños. Avanzada la madrugada reciben la orden
de sublevarse procedente de Valladolid, desde ese momento y hasta poner todo a
punto los sediciosos desarrollan una frenética actividad.
Una de
las decisiones más importantes que tuvieron que tomar los golpistas fue la de
poner al corriente de las maniobras sediciosas al jefe del regimiento coronel
Álvarez Díaz que aún permanecía al margen de la conspiración, iban dispuesto a
todo incluso matar al coronel si la contestación era negativa, pero lejos de
oponerse el coronel pasó a tomar el mando de las operaciones sediciosas, asumió
la insurrección como hecho consumado y fir mó el bando decretando el
estado de guerra.
El
comandante Linos Lage fue el encomendado para encabezar la campaña que al toque
del himno de Riego salió del cuartel hacia el centro de la ciudad, en la plaza
Mayor dio lectura al bando de guerra, ocupando a continuación el ayuntamiento
sin penas resistencia, desde allí fueron a la plaza de Santa María donde dieron
lectura de nuevo al bando que proclamaba la guerra, ocupando el gobierno civil,
la diputación provincial, así como la ocupación de teléfono, telégrafos,
estaciones de tren y autobuses etc. Estas acciones fueron apoyadas por la
Guardia Civil bajo el mando del coronel Fernández Vázquez, como de la guardia
de asalto que a última hora también se unió al levantamiento, en poco más de
dos horas la ciudad había quedado en manos rebeldes, al no encontrar oposición,
sin armas poco podían hacer los simpatizantes del frente popular, dando así el
comienzo a 40 años de terror miserias y represión.
La
llamada ahora cárcel vieja, en aquel horrible año de 1936, se encontraba en
construcción, y en aquellos años de terror llegó a acoger entre sus muros a
unos 2500 presos. En Cáceres estos asesinos de Franco, instalaron un gran campo
de concentración en la finca denominada los Arenales, ahora en ese antiguo
campo de concentración, puedes degustar una carta de comida y bebidas a precio
de cinco estrellas, y quizás en la pared detrás de donde te sientas, si la
imaginación te alcanza, puedas leer grabada sobre la misma el nombre y la fecha
de ejecución de cualquiera de los paisanos que allí fueron represaliados por
juicios sumarísimos.
Está
ubicado a poco menos de una legua de la capital cacerense, por la carretera que
lleva a Malpartida de Cáceres, finca de mucha y grande extensión a ambos lados
de la carretera, y que tiene su propiedad ya en el siglo XV en el marquesado de
Torres Arias, y que la última marquesa los de este título Tatiana Pérez de
Guzmán el Bueno, falleció sin descendencia en el año de 2012, y tiene su
pertenecía a la casa Golfín.
Un
ejemplo de la maldad de estos asesinos, fue la sentencia a una paisana de
Cáceres, tan solo por militar en el partido socialista, y cuya sentencia dice:
“Ramona
Navarro Bravo, natural de Cáceres, de 33 años de edad, que cuando en 25 de
diciembre fue encarcelada en la Prisión Provincial, se encontraba embarazada, y
ya en avanzado estado de gestación, y a pesar de ello, junto con el resto de
compañeros apresados la sentencia los condenó a la pena de muerte, pero debido
a su embarazo y de forma provisional se la excluyo de esta sentencia,
argumentado que:
La
ejecución tendría lugar pasados 40 días tras el parto, mientras continuaría
detenida en la casa de la maternidad, a la que será trasladada con las
precauciones de seguridad debida, ordenando al director del hospital, donde se
encuentra la dicha casa de maternidad, que avise tan pronto como el
alumbramiento tenga lugar a efectos de su ejecución en la plaza de toros”.
Desde el
comienzo de levantamiento militar, encontraron pronto los golpistas el apoyo de
la Guardia Civil y del loco del jefe provincial de la Falange, el exmilitar
retirado y asesino a tiempo completo José Luna Meléndez “Capitán Luna” que en
el momento de la sublevación se encontraba detenido por ser colaborador
principal, y apoyo civil al golpe de estado, por este mismo motivo, otro
zángano y chulo falangista Manuel Villaroel Dato, fuera el enlace provincial
con el ejercito sublevado.
“Yo
Andrés Saliquet, Teniente General, jefe de la VII División Orgánica, hago
saber:
1º)
Queda declarado el estado de guerra en todo el territorio de la división.
2º)
Quedan prohibido las huelgas que puedan declararse, sometiéndose a sus
responsables a juicios sumarísimos.
3º)
Todas las armas cortas y largas que obren en poder de individuos, serán
entregadas en un plazo de cuatro horas en los cuarteles de la Guardia Civil,
sometiéndose a juicio sumarísimo a todo aquel que contraviniera esta orden.
4º)
Serán sometidos igualmente todas aquellas personas que traten de alterar o
perturbar el orden, las que atente contra la vida de personas, contra los
medios de comunicación conducciones de agua, de electricidad etcétera-
5º)
Queda prohibido el tránsito por las calles sin autorización en número mayor de
tres personas, los grupos que se formen serán disueltos por la fuerza.
6ª)
Se prohíbe el tránsito por la población después d la media noche a todas las
personas, o vehículos sin que lleven autorización del comandante militar.
Cáceres,
a alas onde horas del día 19 de julio del año de 1936-
El
General de la División Saliquet, por orden del comandante Militar Álvarez Díaz.
Y
comenzaron las sacas, los paseíllos, llenando de lloros y lutos a la población,
ajusticiamientos por parte de los hijos de la gran puta de los descerebrados,
holgazanes y chulos falangistas, militares rebeldes Guardia Civil y la puta que
los parió.
Ocuparon
edificios e instituciones, destituyeron a los legalmente constituidos y
nombraron nuevos responsables de órganos directivos de la provincia,
asegurándose de esta manera en control en la capital cacerense, con gentes
afines a la sublevación, los anteriores dirigentes por el bando republicano
fueron arrestados, Miguel Canales, ocupaba su puesto de Gobernador Civil de la
provincia, Román González, que ocupaba el sillón de la presidencia de la
Diputación Provincial, Antonio Canales que ostentaba la vara de mando como
primer edil de la capital cacereña, fueron puestos a la disposición del consejo
de guerra, y sentenciados a la pena capital, esta sentencia se llevó a cabo en
aquellas navidades de sangre del año de 1937.
Sembraron
el terror por las calles de la antigua villa cacerense, falangistas y guardias
civiles, las ordenes de detenciones eran emitidas por los militares rebeldes, y
era efectuadas por la gente de la falange acompañados de la benemérita,
detenciones ilegales, que procedían de ordenes de autoridades ilegales, pero no
importaba, y estos detenidos eran internados en condiciones muy malas, en los
centros penitenciarios de la provincia.
Y fueron
tantas las detenciones llevadas a cabo durante aquel maldito verano del 36,
envidias, rencores, ajustes de cuentas, por mandato del amo, por sí, porque les
salía de los huevos, que al poco comenzaron a surgir graves problemas para
acoger a tanto detenido y prisioneros, y las cárceles se masificaron y con
muchas deficiencias, máxime cuando el hacinamiento era total.
Nos
cuenta el historia de la villa cacerense, que en esta tierra sufrida, de
sacrificios, tierra de olvido, de todos y por todos, tierra de servidumbre de
miseria, de si señorito, de caciques de casinos y ayuntamientos, esta tierra
que tanto glosaron los historiadores como tierra de conquistadores, de titanes,
y de tantas y tantos adjetivos más, es
tierra de felones , ya lo contaba en la antigüedad que, Aaudax, Minuro y
Catalco, gente de confianza del gran Viriato, lo vendieron allá por el 139
a.c., por algunas monedas y algunas hectáreas de terrenos o como lo llamaran
los romanos, cumplida la felonía y llegaron a por la recompensa Quinto Servilio
Cepión, les dijo aquello de “Roma no paga a traidores” esto es una licencia mía,
no sé si el corruptor de Servilio les dijo esto o les dijo hijos puta traidores
y mandó que los degollaran, esto ocurrió en el castro Servilio en el 139 a.c. y
el apunte viene a que ya de muy antiguo en Cáceres vemos que ya existían los
delatores.
Porque
Roma quizás no pagara a traidores Cáceres si pagaba, y sabemos que en aquel
terrible 1936, se abre una suscripción por parte de los golpistas, con los
recaudado se pagaría a los cacereños traidores, que delataran a sus vecinos por..
cualquier motivo valía, estos suscriptores no eran anónimos, ya que sus nombres
se publicaban, ya fueran empresas o vecinos colaboradores de los sublevados,
motivos, nadie escapaba al control policial.
Cuando se
cerró el plazo de suscrición, con el importe recaudado se hizo el reparto, y
quedó asi:
600
pesetas para el auxilio de Madrid.
14.000
pesetas para la Guardia Civil.
43.000
pesetas para pagar a delatores cacereños.
El número
de paisanos delatores fue de 19 malnacidos, los nombres de estos hijos de puta
nunca se supieron, oficialmente, los paisanos si sabían quienes eran, ahora ya
en el olvido.
(Fuentes
blog Cerca de las Retamas)
19 fueron
los vecinos, pocos dirán algunos, muchos dirán otros teniendo en cuenta de que
el número de vecinos de la época no llegaban a 28000. Esto hizo que surgiera el terror entre la vecindad que por
el solo hecho de ser de izquierdas, era vejado, maltratado, humillado, torturado,
aquellos putos falangistas asesinos con miembros de la Guardia Civil, pusieron
su mira en el barrio de San Marquino, por entonces poco más que un puñado de
casas, desalojaron a los vecinos, los maltrataron, los encerraron, los
condenaron, motivos, uno de aquellos
delatores dijo que un maqui, se cobijaba en el barrio, sin pruebas y sin
motivos, los mismo ocurrió en Aldea Moret, o en cualquier sitio de Cáceres,
donde cualquiera podía denunciar a cualquiera, tan solo porque le salía de los
huevos al felón de turno, por envidia, por maldad, por hijos de puta, y así continuo la masacre de aquellas
navidades sangrientas.
La
prisión de Cáceres se encontraba en la calle Nidos, en el edificio que fuera
Hospital de la Piedad en el siglo XVII y un siglo después sede de la Real
Audiencia de Extremadura, de escasa capacidad y en muy malas condiciones de
salubridad.
“Cuenta
con unas malas condiciones y muchas deficiencias e instalaciones, cuenta con
tres solares y un patio, sin apenas ventilación, que la convertía en una
autentica mazmorra”
(Chaves
Palacios-Franquismo y prisiones)
Al verse
sobrepasadas las autoridades golpistas por el hacinamiento en las cárceles
cacerenses, incapaces de aguantar tan alto número de prisioneros, y ya sin
cabida para nadie más en la cárcel de la calle Nidos, se vieron en la necesidad
de habilitar locales que les sirvieran como presidios, y para tal efecto, se
habilitó un barracón en el cuartel del regimiento Argel, este albergaba a la
guarnición castrense de Cáceres, y allí fueron recluidos, militares afectos a
la republica como civiles, también fue utilizado como presidio la cárcel nueva,
aunque esta se encontraba todavía en construcción.
“visto el
informe del arquitecto municipal don Ángel Pérez, relativo a los locales de la
cárcel nueva en construcción, y destinados a pabellón de mujeres, locales
sociales, sótanos, así como enfermería, reúnen las condiciones higiénicas
sanitarias para que, provisionalmente puedan ser alojados los detenidos.
Por orden
gubernativa, he acordado incautarme de tres locales antes indicados y que se
requiera al contratista de las obras de referencia, parra que disponga lo que
dispone esta resolución”.
A 23 de
julio de 1936.
Gobernador
de la Provincia-Fernando Vázquez.
Este
citado edificio, nombrado como cárcel nueva, se dio en comenzar a
construir en 1934, en el mes de febrero y un día 26, y con capacidad para
albergar a 145 presos, 130 hombres y 15 mujeres, y se calcula que llego a
albergar sobre unos 1100 presos en noviembre de 1937.
Las
cárceles tanto la de la calle Nidos, como la Nueva y el Barracón del regimiento
Argel, habilitado como tal, eran a todas luces incapaces de aglomerar tanto
detenidos entre sus muros, pero hubo un sucedido que tal vez acojonó a más de
uno de estos asesinos, y este sucedido quizás fuera el detonante de la masacre
de aquellas navidades de sangre, estamos en octubre del año de 1937.
Lo que
aceleró todo, fue este suceso que hizo que se pusiera en movimiento el tribunal
de urgencias para juzgar a tan elevado número de prisioneros y así sin las más
mininas garantías de defensa ni nada parecido, solo porque al golpista al cargo
del tribunal le salía de los huevos, estos hijos de puta también se estarán
pudriendo en el olvido, el suceso fue que, el líder comunista Máximo Calvo, fue
abatido en un encontronazo con fuerzas de falange y guardia civil, muy cerca de
Almoharin, lugar donde estaba tratando de formar una partida para echarse
al monte, por un chivatazo le emboscaron y dieron muerte, encontrándole
mucha documentación, donde se mencionaba a bastante gente de izquierdas de toda
la provincia cacerense, al punto de recoger esta documentación volvieron las
detenciones y las sacas de madrugada, las llevadas a cabo en Cáceres capital
eran ingresadas en la cárcel nueva, prisión provincial, donde desde hacía mucho
tiempo ya, no cabía más gente, en total fueron detenidos por este proceso 322
paisanos en aquellas trágicas navidades de 1937, y como consecuencia de
estas detenciones 23 ejecuciones por sentencia militar, estas ejecuciones se
llevaron a cabo del día 25 de diciembre de 1937, que ni por navidades
descansaban estos hijos de puta, entre ellos figuraba don Antonio Canales,
alcalde de Cáceres, Román González Cid, Presidente de la Diputacion Provincial,
ejecutados en el campo de tiro del regimiento Argel, de la capital cacereña.
El día 5
de enero de 1938, fueron ejecutado 16 vecinos de Aldea Moret, sin pruebas
algunas, y sin la más mínima garantía de defensa, los juzgaron y condenaron por
aparecer sus nombres en los papeles incautados a Máximo Calvo, o eso les
dijeron, pero sin tener certeza que fueran ellos los aludidos.
En el
Pueblo de las Navas del Madroño, más de 50 vecinos fueron también juzgados y
fusilados por el mismo motivo.
Ele
numero de detenidos sumo la cifra de 322 detenidos en aquel mes de diciembre de
1937, y elevando el número total de ejecutados a 196 solo en Cáceres,
dado el alto hacinamiento en las cárceles de la ciudad las consecuencias
fueron que comenzaran a funcionar los campos de concentración, el de los
Arenales a últimos de 1936 o primeros de 1937, ubicado a un cuarto de
legua de la ciudad, el cierre de este campo fue en 1940, dependiendo de este
campo se habilitó como tal, la plaza de toros, en este se recluían a los
detenidos que trabatan de pasar a zonas republicana o a la vecina Portugal,
también habilitaron el cuartel de instrucción que levantaron en Malpartida de
Cáceres, este garantizaba la vigilancia sobre las prisiones.
Envidias,
rencores, celos, maldad, vecinos denunciando a vecinos sin saber porque,
salvajadas, aceite de ricino cortes de pelos al cero, burlas, palizas,
simulacros de fusilamientos, putos falangistas inútiles y analfabetos, hasta en
la maldad obedeciendo al amo, sembraron este país de muertos, desaparecidos,
por no hablar de los que nunca existieron porque hasta eso les quitaron,
borraron sus nombres de cualquier registro, y sus viudas, hijos, padres, jamás
pudieron reclamar nada, porque nada había que reclamar, campos de
concentración, muerte y más muerte, y hasta hubo casos que tuvieron que
convivir, como vecinos, con aquellos asesinos que habían segado las vidas de
sus seres queridos, muchos que toda vía siguen enterrados en cualquier cuneta y
en fosas comunes y a las que los políticos tienen miedos a desenterrar y
entregárselos a sus familiares, para que reciban el entierro y ocupe el lugar
en la memoria que se merecen
Pero en
este Cáceres, rancio, casposo, ave maría purísima, de muertos de hambre votando
a la derecha, donde se mira más una procesión o un cruz que la dignidad de las
personas, mientras siguen miles de muertos enterrados en cualquier cuneta, se
empeñan en no cumplir la ley de memoria histórica,
y cualquier atisbo de mencionar el derribo de la cruz fascista de los caídos en
la parte más vistosa de la ciudad, una
cruz que nada tiene que ver con ninguna religión, te llegan hasta amenazas de
muerte, es así como suele actuar el fascismo.
Y ahora
vivimos tiempos convulsos en la política española, con una izquierda desunida y
un PSOE que va de escándalo en escándalo, están consiguiendo que suba y suba la
derecha y la ultra derecha, y tenemos que tragar con que los fascistas ocupen
cargos en las instituciones democráticas, y no nos debe de extrañar que en
breve veamos desfilar a los putos falangistas por las principales avenidas de
Cáceres.
(Fuentes
José Hinojosa)
(Fuentes
Chaves Palacios-prisiones)
(Fuentes
Cándida Chaves- reclusos)
Agustín
Díaz Fernández


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