Cristo de los Milagros

                                            CCXLIV

                                            Cáceres

Iglesia de Santiago el Mayor

Iglesia de Santiago de los Caballeros

Año de 1596.

Crónica desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra.

Crucifijo de dos palmos de altura, su advocación de los milagros, era que en lo antiguo acompañaba a los que iban a suplicio, hace pocos años se colocó en  altar separado, por estar en el retablo del señor Nazareno, y allí no tenía culto, ni aun se conocía esta imagen, se fabricó nuevo retablo dorado como hoy se ve , en una tarjeta cerca del su altar, se lee un caso milagroso de unos mancebos, a quienes testigos falsos imputaron cierto delito, y el Señor manifestó su inocencia , los dos jóvenes que iban a morir a garrote, estaban acusados de ser “putos”, denominación de la época para los homosexuales, o  los que practicaban la sodomía. hay memoria de que murieron desastrosamente los testigos que testificaron en falso.

                                  Cristo de los Milagros

                             

Sucedió que:

En el año 1596, después de haber escuchado la sentencia, y de haber pasado más de dos días en capilla orando asistidos por religiosos, desde la cárcel de la Villa, salen en procesión sobre asnos, encadenados y bajo túnicas negras, dos jóvenes reos. Al son de trompetas, la comitiva va custodiada por la Santa Hermandad, abriendo camino un monje porta un Cristo Crucificado de dos palmos de altura, lo custodian dos cofrades con velas o hachas encendidas, cerca de ellos marchan mayordomos o miembros de la Cofradía con platillos en mano pidiendo limosna: 

 

“Para hacer bien el alma de los que van a ajusticiar.”

 

Su delito, habían sido acusados por algunos testigos, unos dicen que por ejercer la religión judía en la intimidad y otros por practicar la sodomía. En cualquiera de los dos casos, en juicio público son declarados culpables ante los ojos de Dios y condenados por las autoridades a muerte por garrote.

Se cree que los testigos bajo falso juramento les habían imputados dichos delitos bien por inquina o por venganza personal, pero aun así son declarados culpables.   

Su destino final es la Peña redonda (en las inmediaciones de la actual plaza de Italia) lugar del ajusticiamiento. Cuando la procesión llega a la Peña redonda, una multitud se hallaba ya congregada alrededor del cadalso. Los reos son conducidos a lo alto del estrado. Mientras el verdugo les ata al garrote, un alguacil va leyendo la sentencia:

 

“Reunido el tribunal en el año de Nuestro Señor Jesucristo de 1596, fallamos que debemos condenar y condenamos a los reos aquí presentes a la muerte por garrote por los delitos demostrados en el juicio celebrado en esta Villa y por los cuales serán ajusticiados en Peña redonda hasta que naturalmente mueran”

Cuando se disponen a ejecutar la sentencia ante la figura del Cristo, los cordeles que unen a los reos con el garrote se rompen, incrédulo el verdugo los vuelve atar con más fuerza. Todo está nuevamente dispuesto, pero ante la sorpresa de todos, las cuerdas se vuelven a quebrar, imposibilitando la ejecución. Los presentes quedan perplejos, el público asistente comienza a murmurar y a mirarse los unos a los otros, las autoridades comienzan a inquietarse por el suceso, no saben que ocurre. En ese instante, estando el Cristo enarbolado en manos del alcalde de la Villa, sus clavos se desprenden quedando los brazos del Cristo sueltos a la vista del pueblo.


El Cristo había obrado un milagro, todos creyeron que era una señal de Dios por la inocencia de los condenados. Los religiosos y las autoridades allí reunidas dan por cierto el hecho, liberando de culpa y cargos a los reos.

 

Dice así la tarjeta:

     En el año de 1596, sacaron a justiciar a la Peña Redonda dos muchachos, por un pecado del que fueron acusados , y se quebraron dos veces los cordeles de los garrotes , y estando el Santo Cristo enarbolado en manos de un alcalde , a la vista de todo el pueblo, se quitaron los clavos y quedaron sueltos los brazos, y  visto el milagro tan evidente , los eclesiásticos y religiosos le publicaron a voces, y pusieron en libertad a los muchachos , y dos moros que estaban presentes , pidieron el bautismo y se convirtieron a la fe católica.


     Cartela obra de Serafin Martin Nieto, según texto de Benito Boxoyo

De aquí, tomó esta imagen su advocación, es de la cofradía de Jesús de Nazareno, y en uno de sus libros consta que en 9 de mayo de 1.654, por grave necesidad de lluvia, se había hecho rogativa as esta imagen, sacándola de su nicho, de donde jamás se había sacado, y de allí se hace relación al contenido de la tarjeta.

(Fuentes Simón Benito Boxoyo-Noticias)

(Fuentes Jesús Sierra)

(Fuentes Martin Nieto)


                                   Iglesia de Santiago el Mayor       

Agustín Díaz Fernández

 

 

 

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