PALACIO DE MAYORAZGO

                                            Cáceres

                                              CXCVI

Solar de Mayoralgo siglo XVI

Pocas casas dentro del recinto amurallado, han sufrido tantas reformas como esta casona, fachada del siglo XVI tiene dos ventanas gemelas perfiladas por una fina columna y delgada típica de la arquitectura gótica o baquetón, en medio de estas ventanas figura el escudo de los Blazquez, que tal era el apellido de abolengo de los Mayoralgo, media águila adosada a medio castillo, y la puerta de entrada de arco de medio punto, bajo un fino alfiz, de muy lucida factura.

De estilo gótico, pero no faltan detalles latinos, bizantinos y renacimiento.   Dentro de esta casa, y en el patio, donde pueden verse restos de capiteles tallados a la manera gótica, se conserva una estatua femenil, romana, vestida con túnica de finísimos pliegues, en la que se descubre un arte fino y airoso, no obstante, lo carcomida que esta, por haber permanecido durante mucho tiempo dentro de un pozo. Las injurias que el agua hizo a este bellísimo mármol no fueron sin embargo tan grandes como la que le hicieron en el siglo XVIII, colocándole una horrible cabeza, caricaturesca y tosca, que basta por sí solo para anegar toda la impresión estética del resto de la obra.



Mayoralgo (o vínculo de mayorazgo) es una institución del antiguo derecho castellano que permitía mantener un conjunto de bienes vinculados entre sí de manera que no pudiera nunca romperse este vínculo. Los bienes así vinculados pasaban al heredero, normalmente el mayor de los hijos, de forma que el grueso del patrimonio de una familia no se diseminaba, sino que sólo podía aumentar.
Cabe destacar que este palacio hoy en día es una sede de la Diputación Provincial, y en sus reformas se han encontrado numerosos restos de la época romana.

Tiene la fachada elementos góticos y renacentistas del siglo XVI, datados de 1,537 y patio de estilo mudéjar del siglo XIV, la portada se abre en arco de medio punto con largas dovelas, a ambos lados hay escudos de los Blázquez ( Mayoralgo) (águila y torre, partido a la mitad en pal (palo que atraviesa el escudo) dos ventanas gemelas con mainel de mármol, en arcos de medio punto y con adornos en el interior del arco con trilobulados, alfiz que encuadra las ventanas formando tres cuerpos.

En el centro de la fachada hay un  escudo de Blázquez (Mayorazgo) con yelmo de caballero con lambrequines (adornos de hojas, plumas o cintas que nacen de un yelmo y caen por los  lados del escudo de armas), bajo el que surgen unos tallos serpenteantes  y que en el centro se ven figuras de angelitos  en la parte alta y dragones en la baja, posible obra de Pedro Marquina, debajo una inscripción con los salmos 60 del versículo 4º y 102 = Se tu señor para nosotros torre de fortaleza, y se renovara como la del águila, nuestra juventud = haciendo referencia a su escudo de armas


El Palacio de Mayoralgo, su fachada principal se construye en el año 1537, es una fachada de bellísimas proporciones, de la que existe una réplica en menor escala en la ciudad de Barcelona. Que hace referencia al escudo de armas.

Este palacio en la mañana del día 23 de Julio de 1937 (segundo año de la guerra civil), resulto afectado por el bombardeo de la aviación republicana, pues una de las dieciocho bombas que cayeron sobre la ciudad, muchas de ellas en la plaza de Santa María, donde se encontraba el Gobierno civil y en cuya Iglesia se encontraba en aquellos días la Santísima Virgen de la Montaña patrona de Cáceres. Muchas personas murieron y otras muchas quedaron heridas. Incluso en este palacio alguno de sus inquilinos resulto muerto.

En la calle Arco de la Estrella, tiene portada lateral en arco apuntado del siglo XIV, que pertenecía a la casa labradora de Pascual Pérez y Menga Marín, que al casarse formaron el mayor capital de la villa. Las familias Blázquez procedían unos de Asturias y otros de Ávila. Juan Blázquez vino a Cáceres en 1,229, con las tropas del rey Alfonso IX de León y se distinguió en la reconquista de la ciudad, desde entonces se llamó Blázquez de Cáceres. Este Juan se casó con Teresa Alfón, biznieta del rey Alfonso, pero no se establecieron en Cáceres. El que sí lo hizo fue su hijo Blasco Monio Muñoz, que en 1.270 se casó con doña Pascuala, hija de Pascual Pérez y Menga Marín y de la explotación de sus inmensas propiedades surgirían las riquezas, con las que su hijo Blasco Muñoz, estando en Fuente Guinaldo (Salamanca) sirviendo al rey Alfonso XI . Fundó en 18 de junio de 1.320 el primer mayorazgo que se instituyó en Cáceres, entre sus bienes figuraban la casa fuerte y la torre que llamaban de Blasco-Muñoz, entre los ríos Ayuela y Salor. Heredó esta casa, después de algunos pleitos, con su sobrino Diego García Blázquez. Al que le llamaron Diego el del Mayoralgo, quedándose la corrupción del nombre Mayorazgo por apellidos de este y de sus descendientes, esta familia de Blázquez, fueron los fundadores de la capilla del Santo Cristo, entre la sacristía y el altar mayor de Santa María.

Los restos romanos se descubrieron en el patio del inmueble durante la rehabilitación del edificio en 2001 y ocupan una superficie de 530 metros cuadrados. Sin duda estos restos amplían la riqueza arqueológica de Cáceres que tras las excavaciones se documentaron distintas fases ocupaciones, desde el siglo I a. C. hasta nuestros días – se trata de una serie de casas e instalaciones superpuestas de diferentes épocas pero que suponen el origen de la ciudad. Son pues una parte del foro de la ciudad Norba Caesarina y un tramo de calzada. Además, se puede apreciar una vivienda con un patio y cisterna en el centro. 



A partir del S. II d. C. la zona se reestructura y afecta a la configuración de la colonia. En esta área aparecen evidencias de un taller de forja, estructuras habitacionales y reforma de la muralla.  

Entre el material arqueológico hallado y que ha sido depositado en el Museo de Cáceres destaca un torso de bronce bañado en oro de la época romano alto imperial, cerámicas de diversas cronologías y tipología (lucernas, platos, ánforas, candil.) un sello almohade y una pieza comodín de un juego de mesa.

Muestra nada y más y nada menos que 2.000 años de historia, de Roma a la actualidad, al cavar en el terreno del patio para instalar una grúa se encontraron con los primeros restos romanos, consistente en una construcción hidráulica. Eran unas termas, hallazgo que obligó a hacer la excavación arqueológica. El interés de lo que se fue encontrado era enorme, una casa de la época tardo-republicana, datada entre los años 80 y 70 antes de Cristo, anterior a la fundación de Norba Caesarina como colonia romana de la Hispania lusitana, que se sitúa entre los años 34 y 19 a.c. Apareció el aljibe que abastecía a las termas y el horno de un taller de forja, de una época posterior, del siglo III.

(Fuentes Floriano Cumbreño-Guía Cáceres)

(fuentes Publio Hurtado-Castillos)

(Fuente Simón Benito Boxoyo-Noticias)



Agustin Díaz Fernández

 

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