SANTIAGO DE LOS CABALLEROS

                             SANTIAGO EL MAYOR

                                          Cáceres

                                            CCV

Crónica desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra.

Andando por la plaza del Socorro, y bajando la cuesta que llaman del Maestre, por haber habitado en  ella don Pedro Fernández de Fuentecalada, halla por e siglo XII, primer Maestre de la Orden de los Freyres Milites de los Fratres, y llegando a la calle Caleros si giramos hacia la izquierda, nos enfrentamos a la iglesia de Santiago, y que fue casa fundada por aquellos Fratres de Cáceres en los tiempos de luchas contra el moro por los años de 1170, más apenas queda nada de los documentos de aquella época, y los documentos estudiados por el historiador no se remontan a más allá de 1549, pero entre esta fecha y la de 1580 existen gran cantidad de documentos referidos a las muchas obras y de todas clases que en esta iglesia se realizaron.

Pero antes de 1549, este era otro templo, y también dedicado al mismo apóstol Santiago, aunque de menor mérito   y más humilde que la actual, este se construyó en lugar del templo primitivo, y que aún se puede observar en la fábrica del nuevo restos del antiguo y donde se puede atestiguar por los expertos su origen románico, en un pilar de planta cruciforme con columnas adheridas, ya cortado, y que se encuentra a mano derecha conforme se sale de la capilla de los Guzmanes o de las animas, y también por unos canecillos que corren a lo largo de la fachada que mira al Este, así como un escudo, de traza casi graciosilla y primitiva, que representa a  Santiago Peregrino, clocado sobre la clave del arco de la puerta de entrada.

Cree el profesor Floriano, que esta iglesia tal vez fuera de una sola nave, y que, estrechándose sobre la cabecera Para formar la capilla principal, y que en el siglo XV se transformara radicalmente, y donde se le agregan dos capillas laterales, también se le abrieron las dos puertas en los costados y cegando la primitiva que debió de hallarse a los pies de la iglesia, posiblemente esta puerta fue cegada al construir la torre del campanario actual.

(Floriano Cumbreño)

*La parroquia de Santiago el Mayor, ubicada en la plazuela que lleva el mismo nombre, en lo bajo del pueblo, fuera del recinto amurallado, es ella como se dijo donde se fundó el convento de su Orden en 1170, también afirman fue iglesia de mozárabes, el señor Conde de Campomames, en el apéndice de las disertaciones de la Orden de Templarios dicen que todos los bienes que posee el Orden de Santiago fueron donados por los Reyes de aquel reino al Maestre y Caballería de Santiago de Cáceres, primer convento de Santiago de España, refundido después en los de León, Veles y Sevilla, y Bernabé Moreno de Vargas, en su historia de Merida, dice que el convento de Cáceres, se trasladó a Alharilla y de allí a Ucles, toda la parroquia la reedifico don Francisco de Carbajal, arcediano de Plasencia, a excepción de dos capillas, a cada lado o de su medio, cuyo poseedores se encapricharon en despreciar la buena obra que igualmente se la reedificase y aumentase, con lo que habría resultado una iglesia de las mejores de la Provincia, por cuyo motivo es un feo borrón a la suntuosidad de la iglesia.



Es iglesia de una sola nave, su crecería y en especial la de la capilla Mayor es singular, como lo son los adornos de presbiterio, pedestal y retablo, portada de sacristía, pulpito y arcos del coro, todo de cantería bien trabajada, la capilla Mayor está dividida en una bien hecha reja de hierro a dos haces, con un crucifijo que la corona y varios medallones de relieve, muy dignos de atención por ser de hierro.

La renta de esta capilla ascienda a mil pesos dotada por el mismo Arcediano, quien otorgó testamento y codicilios en 1554 y 1556, en este tiempo se reedificaba la iglesia, hay ocho capellanes con el mayor, sacristán, mozos de coro, cantor, organista y otros ministros, que se pagan con dichas rentas, a excepción de cinco capellanes con el mayor que, por bula pontificia la perciben en el sexmo de los diezmos del lugar del Casar, como agregado a estas capellanías.

Una vez cumplidos sus capellanes, ministro y el culto divino, mandó el fundador que el sobrante, cada año, se distribuyese entre los pobres necesitados feligreses de esta parroquia.

 Es su único legitimo patrono el excelentísimo señor Duque de Abrantes, cuya familia tiene en ella sepulcros y nadie más se entierra en esta capilla, en 1785, se trasladaron a ella desde Madrid los cuerpos difuntos del Duque, Duquesa y seis hijos.

El sepulcro del fundador, que están sus cenizas, no se ha vuelto a abrir, por haberlo así dispuesto en su testamento, solo tiene dos altares, el retablo Mayor es de un solo cuerpo muy arreglado, tiene el santo patrono a caballo y otras imágenes de natural, en medallones relevados con mucha valentía y precisión, en ella se celebra la fiesta llamada Minerva, los terceros domingos del mes, que dotó don Juan de Carbajal y Sande, en 12 de octubre de 1670, con doce sacerdotes, incluso los ocho capellanes, oficiala el cura y los beneficiarios de la parroquia.

En el año de 1553, tenía concluida la fábrica de capilla mayor y sacristía de ella Rodrigo Gil, maestro cantero, vecino de Salamanca, en 1400 Ducados, que pagó el arcediano de Plasencia don Francisco de Carbajal.

En 15 de abril del año de 1554 ante Cristóbal Cabrera, Juan de Sande Carbajal, Francisco Villalobos Carvajal, Gonzalo Gómez de Carbajal y Gonzalo Ximenes Mercader, fiadores, dijeron que el ilustrísimo señor don Diego Enriquez de Almanza obispo de Coria, había dado y dio cierto mandamiento porque varios oficiales, por mandato de don Francisco de Carbajal, arcediano de Plasencia, estaban derribando la capilla y paredes de la capilla y paredes de la iglesia, queriendo hacer cierta obra en ella y juntar una capilla nueva, que había fabricado en la iglesia vieja, se mandó la dejasen de hacer y se dio comisión a Hernando Díaz Barroso, que por su rebeldía e  inobediencia procediese contra dichos oficiales y habiéndose intimado el mandato y teniendo hecha relación el don Francisco Carbajal a su ilustrísima, diciendo que a su costa había hecho nueva capilla junto a la capilla vieja , que entonces tenía la iglesia, y que en juntarse la capilla nueva al edificio antiguo era de mucho aumento y ornato a la iglesia, y que lo que estaba entre el edifico de la iglesia vieja hasta la capilla antigua edificaría el arcediano y para ello daría fianzas.

El Páter Boxoyo nos cuenta que, los dueños de las capillas laterales se negaron a dejar que las reformaran cuando se alzó la nave central, y ello fue la causa del agrietamiento que amenazaba ruina que motivaron las obras de consolidación hacia 1950

Toda la comisión para la fianza y terminar todas las obras, se dio a Suero Díaz Barroso Vicario, y que debía ser iglesia y capilla del mismo alto, a lo que se obligaron los dichos fiadores si no lo hiciese o muriese el Arcediano. En 1555 se fabrica el cuerpo de la parroquia y otorgan sus obligaciones a favor del Arcediano, por haber ajustado trozos por pies, los maestros: Lorenzo Martin, Luis Moreno, Martin Guerra, Hernando López, Benito Martin, Francisco Moreno, Juan de Lezcano, Pedro Sevillano, Hernando Viniegra y Pedro López, resultando que en 1556 ya se concluía la obra.

En 5 de mayo de 1567, Pedro de Marquina, maestro cantero, otorgó obligación a favor de Juan de Mena, mayordomo de la capilla de poner piedra la peana del altar mayor y entierros a sus costados, y nombrados maestros para su revista, luego que estuvo ejecutado lo aprobaron.

En 18 del mismo mes y año, día primero de pascua de Espíritu Santo, junto en la iglesia muchos feligreses, y ya concluida la misa mayor, expresaron que, estando concluida perfectamente la iglesia a costa del Arcediano, porque el coro y tribuna era una buena pieza y la escalera para subir era muy mala, acordaron fueran algunos parroquianos a suplicar a don Francisco de Carbajal y a doña Isabel de Figueroa, su madre y tutora, como patronos de la capilla, mandasen hacer la escalera, y a este efecto eligieron a Martin Palacios cura de la iglesia, su mayordomo Lorenzo Prieto, junto con el escribano Antonio Gutierre y otros feligreses, y habiéndose hecho la súplica para que de bienes de 

la capilla se hiciese escalera, expresando la tutora que trataría con los capellanes para obtener parecer, y habiendo sido favorable de que toda la iglesia y coro se hubiese fabricado con los bienes del arcediano, desde luego también se hiciese la escalera, y así se ejecutó prontamente, que concluida se tasó judicialmente en 9 de mayo de 1569 en 122,129 maravedís

también en 9 de marzo de 1569 Francisco Rodríguez, pintor, vecino de Valladolid y residente en Cáceres, en calidad de apoderado de Alonso de Berruguete, vecino de dicha ciudad y Antonio Cervera, pintor, vecino de Plasencia, expresaron que, por cuanto Alonso de Berruguete, difunto padre del dicho Alonso, se obligó a hacer un retablo para dicha iglesia, según planta y condiciones y estando concluido en la mayor parte, se obligó a dicho Francisco Rodríguez y concertó con este pintor Cervera que este lo concluyese.

(Simón Benito Boxoyo-Noticias 1794)

lo más importante es el retablo de altorrelieves polícromos del imaginero palentino Alonso de Berruguete. En él aparece la figura de Santiago apóstol a caballo, la Virgen María, las escenas de la Entrada de Jesús en Jerusalén y de Cristo Resucitado (comienzo y final de la Semana Santa), San Francisco, la Epifanía y los 4 Evangelistas. Se le encargó en el año 1557, pero al fallecer Alonso en 1561 lo terminaron sus discípulos en 1570 después de un accidentado viaje desde Valladolid que ocasionó pleitos entre la Cofradía y los herederos de Berruguete.

El retablo de la iglesia de Santiago de los Caballeros, tiene una historia bastante accidentada, aunque es una obra de arte, contratado el retablo en la villa cacerense por Alonso de Berruguete, en 24 de noviembre de 1557 y cobradas las finanzas estipuladas como adelanto por la obra, en 30 de mayo de 1558, más ocurrió, que a propósito de estos pagos, se inicia discusión y desavenencia ante el maestro escultor y los patronos de la obra, llegando incluso al maestro Berruguete a abandonar la ejecución de la obra, para irse a Toledo a labrar el sepulcro del Cardenal Tavera, trabajo durante el cual le vino a visitar la parca.

De ahí, que ni se tenga noticias ni se pudo averiguar lo que a la sazón había tallado del retablo que se le encargara para la Iglesia de Santiago de los Caballeros de Cáceres, aunque varios cronistas están en la creencia en que el tallado debía de ser muy poco, aunque la viuda del maestro asegurase que el retablo estaba casi terminado, más quince meses después de la muerte del maestro, durante los cuales y según afirmación de sus familiares, se estuvo trabajando en él sin levantar la mano, aún se hallaba sin pintar ni dorar, y más de más en 30 de diciembre de 1562 no lo habían entregado por que por causas de los fríos no podía hacerse esta operación.



En el verano del siguiente año aun no lo tenían listo, buscando mil escusas la familia d Berruguete por la tardanza, y se pierden en dilaciones y aplazamientos durante otros dos años, toda vez que hasta septiembre de 1565, no llega a Cáceres el esperado retablo, más bien la primera expedición de él, llegando la segunda al poco, más habiéndose mojado por el camino y maltratada por los transbordos de unas cartas a otras, por las imprudencias de los que lo trajeron, hay que añadir que además llego incompleto.

Hay noticias de que, Francisco Rodríguez, pintor, y Santiago Robles, lo ensamblaron en julio de 1567 y trabajan en asentar y pintar el retablo y en el año de 1669, Antonio la Cervera, pintor, interviene también en la tarea, este es vecino de Plasencia, y en el mismo año el escultor Juan de Santillana se compromete a hacer los guardapolvos, y tal vez alguna talla como la del calvario.

Por estas circunstancias, aparte de ser obra de manifiesta la ejecución de la talla, se notan defectos en su ejecución, y hasta en algunas partes algo más que defectos, aparte de la unidad técnica en la talla, que delata la unidad técnica de las distintas manos, pero aparte de esto, es obra no solo no carece de interés, si no muy al contrario, en las partes donde los entendidos adivina la mano de talla del maestro Berruguete, como San Francisco, ángel que está a la derecha de la Virgen, muestra toda la pujanza de quien adquirió el renombre entro de la imaginería española, que nunca a sido superado.

Otra obra de arte es la reja que separa la capilla mayor del resto del templo, reja de mucha armonía, con medallones en relieve al estilo romano, y que fue labrada en Peñaranda (Salamanca), por el rejero Francisco Núñez, y colocándose en el lugar que ocupa actualmente en la segunda mitad del siglo XVI

En la iglesia se veneran tres imágenes muy antiguas: el Cristo de los Milagros y Nuestra Señora de la Esclarecida, obras del siglo XV y Jesús Nazareno, obra de Tomás de la Huerta de 1609, imagen titular de la Cofradía del mismo nombre que junto a la Cofradía de la Sagrada Cena tienen este templo como su sede canónica.

 

(Fuentes Simón Benito Boxoyo-Noticias)

(Fuente Floriano Cumbreño-La Parroquia)

 


Agustín Díaz Fernández

Comentarios

Entradas populares de este blog